Bicicletas





Cuando conseguí mi bicicleta, debo haber sido el chico más feliz de Liverpool, tal vez el mundo. John Lennon

¿Cómo? 
Como el agua

“Percibe y comprende aquellas cosas que a simple vista no se pueden ver”
Miyamoto Musashi (1584-1645),

El ciclismo estático, no te enseña los principios del camino, ni los secretos de la senda de la estrategia, necesarios para triunfar en todos los avatares de la vida. La existencia es movimiento con desplazamiento, como en toda actividad, al pedalear tienes que avanzar. Avanzar significa conquistar, prosperar, eso es el ciclismo que te hace ciclista, lo contrario es hacerse wuey! 

Con estilo. Con la bici, con la herramienta, con la postura y equipamiento adecuados, con entrenamiento, por el camino. 

Si va a ser tu hobby, más vale que lo hagas con seriedad, un Pro-Amateur, no un mamelón desaliñado, si no, mejor regrésate al gym, a la bici fija. Acá afuera, en el mundo exterior, el ambiente no está viciado, cruzas por la naturaleza con clase, tomas las cosas en serio. En cambio, si llegas crudo al GYM, no hay problema, afuera por el bosque, en el frió de la mañana, y en el calor calcinante del medio día, tus desmanes no serán perdonados. 

Tu espíritu debe ser como el agua en movimiento 

Al desplazarte por el camino aprendes a moverte adecuadamente adquiriendo equilibrio y flexibilidad natural, adaptándote a las distintas circunstancias con la fluidez del agua que se ajusta a su cauce. 

La postura incluye, entre otros factores: La altura del asiento, la posición de tus pies al pedalear, la posición de tu cuello, de tu cadera, por supuesto todo esto se logra con la asesoría de un profesional y con entrenamiento. Una buena bici cuesta un buen, así que debes ser exitoso allá y acá, trabajar duro para comprar y mantener tu súper juguete de dos ruedas.

Cuando una llanta se ponche, que se ponchará, a querer o no, debes estar entrenado en la ciencia de la mecánica, cambiarla como un maestro. Recuerda que un verdadero deportista domina todas las artes. Andarás pues, como un profesional, porque así la diversión será mayor, porque así serás uno con la naturaleza, así trascenderás.

¿Por Qué? 
El Zen de Pedalear

Hace 15 años aproximadamente competí por primera vez en la Ruta de los Conquistadores, Costa Rica, considerada entonces la carrera más dura de mountain bike del mundo. Con suerte de principiante, que no es otra cosa que no saber a lo que te enfrentas, de milagro pude sortear los múltiples obstáculos físicos, técnicos, mentales y hasta espirituales. 

Después de el paso de los años y algunas canas, me doy cuenta de la proeza para un principiante en dos ruedas, aunque atleta consumado en otras disciplinas.

En el camino desde entonces las dos ruedas me han acercado a nuevos amigos, a paisajes espectaculares, a realidades contrastantes de México y otras partes, me han acercado al secreto para triunfar en cualquier quehacer: No pares, sigue pedaleando… y como dijera Einstein: desarrolla una fuerza más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: La Fuerza de Voluntad”. 

Siempre que estoy pedaleando, retumban en mi mente aquella sentencia de John F Kennedy “we chose to go to the moon not because it is easy, because it is hard”, así es el mountain bike, en instantes, casi un viaje a la luna. La realidad de repente la percibes desde otro ángulo, con ojos de andariego, de explorador, de viajero en el tiempo y el espacio.

Estrellarse es parte del ciclismo como el llanto es parte del amor. Johan Museeuw

Como en la vida, en esta huida, lo que importa es el camino y no la meta. Al rodar todo parece estar ordenado, lo simple contrasta con lo complejo del quehacer diario. A veces solitario, a veces acompañado; En un desplazamiento libre, sencillo, épico sobre dos ruedas, por montañas, bosques, praderas, desiertos. Ahora fantasía, ahora realidad: Pedalear y avanzar, pedalear y avanzar… no en pos de la victoria, porque el triunfo es esto, un juego en donde la gravedad es aliada y no pesado lastre. 

Estas en la zona, en estado de “deep flow”, en este momentum misterioso que te convierte en viajero del universo, con sus leyes impenetrables. La bici es sin duda una maquina del tiempo, una extensión de tu cuerpo y parte de tu espíritu.

¿En dónde?
En el Mundo Exterior

El Valle de México, es en realidad una cuenca rodeada por un cinturón volcánico, con un clima agradable todo el año, cuna del fabuloso Imperio Azteca. Aquí encuentras rutas poco exploradas para el potencial de este emocionante deporte. Apenas hace unos años eran pocos los aventureros en zonas como el Desierto de los Leones, el Ajusco, Valle de Bravo, El Nevado de Toluca, Chiluca etc. A diferencia de la bici de ruta los terrenos en la bici de montaña, y el nivel de pendiente pueden cambiar en instantes… de grava a tierra suelta, a lodo, a verdín, a ramas secas, a piedra suelta, a huecos por lluvia, a camino rural, a… Es un deporte que requiere flexibilidad mental, ser libre y aceptar el cambio. ¿Dónde? se convierte entonces en una pregunta difícil de contestar. En el mundo del mountain bike, la mejor respuesta es: Donde no haya vehículos automotores ni pavimento. 

Te sorprenderás de las miles y miles de hectáreas rodables, vetustos caminos repletos de historia, bosques, praderas, bajadas de agua… todo se puede rodar. Las grandes ciudades, nos han literalment encerrado, en una especie de gigantesco campo de concentración, en donde por instantes circulas, y por eternidades no. Donde respiras mal, consumes compulsivamente, vegetas, te alíneas y callas. ¡Pero!… Justo a unos minutos encontramos la puerta hacia una dimensión de libertad, bella y natural… montañas ríos, bosques, parajes… quietud, sólo hace falta un poco de voluntad y espíritu aventurero. 

En la ciudad todo es predecible, fuera de ese campo de concentración, la naturaleza tiene la palabra y nos sorprende, debes estar entrenado, conocer del arte de las dos ruedas y ser humilde. Descubrirás otra realidad, la del viento, la del aire puro, la de la fauna y la flora, la del México rupestre, el México ancestral. La realidad de verdaderos amigos, con el único interés de rodar juntos con la fascinación del Zen de libertad, del hechizo del mundo exterior?