Remedios naturales para mitigar el mal de altura (mal de montaña)

¿Qé es el mal de montaña?

El mal agudo de montaña (MAM), llamado coloquialmente mal de alturamal de páramosorocheapunamientopuna o mal de puna es la falta de adaptación del organismo a la hipoxia (falta de oxígeno) de la altitud. La gravedad del trastorno está en relación directa con la velocidad de ascenso y la altitud alcanzada. De manera inversa estos síntomas normalmente desaparecen al descender a cotas más bajas. Ocurre normalmente a partir de los 2400 metros de altitud, hasta la denominada «zona de la muerte» a los 7500 metros de altitud.

Suele aparecer a partir de exposición a la hipoxia y es más frecuente en menores de cincuenta años y en sujetos que residen habitualmente a menos de 900 metros de altitud.

La principal causa de esta aflicción es la hipoxia (falta de oxígeno en el organismo). La presión atmosférica disminuye con la altura, lo que afecta a la biodisponibilidad del oxígeno, ya que los alvéolos pulmonares no son capaces de transportar la misma cantidad de oxígeno a la sangre que ante una situación de mayor presión. Aunque se sabe que la hipoxia es la causante del MAM, el mecanismo exacto por el que ésta lo provoca todavía es desconocido.

Causas

La cantidad de oxígeno disponible para sostener la atención mental y psicológica disminuye conforme la altitud aumenta. La disponibilidad de oxígeno y nitrógeno, así como su densidad, van disminuyendo conforme aumenta la altitud.

La deshidratación debido a una pérdida acelerada de agua en forma de vapor debido a la altitud puede contribuir a los síntomas del mal de altura. La rapidez con la que se asciende, la altura inicial, la actividad física, así como la susceptabilidad individual son factores que contribuyen a este malestar.

El mal de altura se puede llegar a prevenir subiendo de manera lenta. En la mayoría de los casos, los síntomas son temporales y usualmente se reducen conforme la aclimatización a la altura ocurre. Sin embargo, en casos extremos, el mal de la altura puede ser fatal.

Síntomas del MAM

  • Mareo
  • Cefalea (dolor de cabeza).
  • Náuseas y vómitos.
  • Falta de apetito.
  • Agotamiento físico.
  • Nerviosismo
  • Trastornos del sueño, que pueden ser bien somnolencia o insomnio. También pueden presentarse episodios de disnea súbita nocturna (despertarse bruscamente con sensación de ahogo) debidos a la denominada respiración de Cheyne-Stokes durante el sueño.
  • Elevación del ritmo cardiaco

Las manifestaciones más graves (y potencialmente letales) del mal agudo de montaña son el edema pulmonar de altitud y el edema cerebral de altitud.

Al águila le entusiasma sobrevolar el mundo desde las alturas, no a fin de contemplar con desprecio a la gente, sino para animarla a que mire hacia lo alto. Elisabeth Kübler-Ross

Plantas para el mal de altura

La medicina natural o fitoterapia conforma una gran variedad de técnicas y tratamientos que a lo largo de los años se utilizaron con la finalidad a curar y tratar distintas afecciones a la salud.

Los Incas fueron nuestros principales exponentes de la medicina natural en nuestra zona geográfica.

El uso de estas plantas faculta una solución rápida y viable, sin el uso de fármacos, para poder contrarrestar la sintomatología propia del mal de altura de montaña.

Las principales plantas usadas son: Hoja de coca, muña, chachacoma, menta y capulí. Estas especies botánicas, presentan efectos curativos para disminuir la sintomatología característica de esta patología.

INTRODUCCIÓN:

A lo largo de nuestro desarrollo como civilización, el ser humano estuvo a merced de una gran variedad de enfermedades, malestares y dolencias.

Este problema generó la necesidad de encontrar soluciones acordes a su contexto. De esta manera, el hombre inicio la búsqueda de materiales, métodos, técnicas y terapias que puedan reducir o eliminar las molestias generadas en su salud.

La gran distribución de los ecosistemas en el Perú, genera una gran variedad de especies botánicas, las cuales son el principal componente de la medicina natural.

Como referencias principales en este aspecto, los historiadores observaron el amplio uso de plantas medicinales durante el imperio Inca; siendo la hoja de coca (Erythroxylon coca) la de mayor aplicación no solo en el ámbito médico, sino también en el espiritual.

La zona alto andina presenta una geografía relativamente agreste, dada la altura, bajas temperaturas y demás factores que favorecen la presencia de patologías predominantes en este territorio. La principal enfermedad que se produce en estas condiciones es el mal de altura de montaña (MAM).

Esta se genera producto de un rápido ascenso sobre el nivel del mar. Diversos investigadores mencionan que la sintomatología se produce desde los 2500 a 3000 m.s.n.m. y estas se complican por distintos factores, entre ellos tenemos: velocidad de ascenso, patologías cardiacas y pulmonares previas, carencia de aclimatación y falta de prevención.

La sintomatología característica de esta patología es: cefalea intensa, nauseas, vómitos, apnea, disnea, hipotensión, mareos, vértigo, insomnio. Las complicaciones más graves son: edema cerebral, edema pulmonar y la muerte.

Distintos estudios referentes al mal de altura de montaña hacen referencia que no hay una cura para esta patología, ya que su principal forma de tratamiento se adapta acorde al cuadro clínico presente.

En los casos de MAM crónico, la única forma de evitar complicaciones y un desenlace fatal es el descenso hacia alturas más bajas o al nivel del mar.

Mencionado este concepto, el tratamiento sintomatológico del MAM, puede y se ha llevado a cabo con plantas medicinales durante años posteriores. Un estudio sobre Etno – Farmacología Iberoamericana pone en conocimiento el abundante uso de las especies botánicas para la cura de distintas enfermedades.

Esta investigación tomo como puntos principales de análisis, la zona geográfica y la cultura. En el caso del Perú, se observó la influencia de tres focos culturales: La influencia andina de los Incas y Aymaras, el legado médico aportado por la selva amazónica y la influencia botánica que trajeron consigo los españoles.

En base a estas tres líneas culturales, se pudo observar que, distintas plantas presentes en nuestra zona, pueden ser aplicadas para el tratamiento del mal de altura de montaña.

Entre ellas tenemos:

Hoja de coca: Erythroxylon coca, usada principalmente por medio de infusiones. Es un estimulante, analgésico, digestivo, regulador de la presión sanguínea.

Muña: Minthostachys setosa, se puede utilizar en infusiones.

Tiene un uso medicinal para tratar la cefalea, gastritis, mal de altura de montaña. Se comprobó su capacidad antiséptica, analgésica y carminativa. Después de la hoja de coca, es una especie botánica tradicional en la medicina de la cultura Inca.

Capulí: Prunus capulí Cav. Al ser un árbol de 20 metros de alto, tiene tres formas de aplicación, el fruto se usa como depurativo, las hojas como regulador del ritmo cardiaco y para el mal de altura y la corteza del árbol como anti-reumático.

Menta: Mentha piperita, la composición bioquímica presenta principalmente eugenol y ácido rosmarínico, los cuales son anticoagulantes.

Estos pueden mejorar la circulación pero en dosis mínimas en caso de personas que presenten diabetes. Su uso, al igual que las plantas antes descritas, se basa en infusiones.

Chachacoma: Senecio nutans, planta altoandina que tiene una distribución geográfica que abarca la zona del ande peruano hasta el país de Argentina. Es un arbusto de 20 a 50 cm de altura, ramoso y cubierto de hojas hasta el ápice. De acuerdo a diversos estudios realizados en Chile, Argentina y Bolivia, el uso de esta planta en infusiones sirve principalmente para el mal de altura de montaña.

CONCLUSIONES:

Las evidencias históricas y científicas, facultan la posibilidad de usar estas plantas medicinales para el tratamiento del mal de altura de montaña. Los principales componentes bioquímicos de estas especies mejoran el cuadro clínico presente en el MAM, principalmente en el caso de la hoja de coca, la muña y la chachacoma, ya que su acción es a nivel circulatorio y puede contrarrestar los principales síntomas del MAM. La forma adecuada para poder utilizar las plantas medicinales descritas en la parte superior es por medio de infusiones. El uso y aplicación de este tipo de medicina alternativa aún no está comprobada del todo, por tal motivo hace falta una mayor predisposición en el ámbito científico, de esta manera poder verificar las capacidades curativas de estas y otras especies botánicas.

TIPS

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

BELTRÁN, Hamilton; GAMARRA, José Roque. El género Senecio L.(Asteraceae-Senecioneae) en el departamento de Lima, Perú. ARNALDOA, 2015, vol. 22, no 2, p. 395-412.

ARAYA-PRESA, Jorge, et al. Manual de plantas y canciones Aymara. Proyecto Explora-Conicyt. Universidad de La Serena. Chile, 2003.

MADALENO, Isabel María. Etno-farmacología en Iberoamérica, una alternativa a la globalización de las prácticas de cura. Cuadernos Geográficos, 2007, no 41.

GUYTON, A. C., & Hall, J. E. (2001). Tratado de fisiología médica. Ed. Interamericana McGraw Hill. Madrid, 43(8), 528 – 61(11), 748-749

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